Empecemos por lo incómodo: casi ninguna reforma desgrava. Cambiar el baño, tirar un tabique o poner parquet nuevo no te devuelve un euro en la Renta. Solo desgravan las obras que mejoran la eficiencia energética de tu vivienda — y aun así, con condiciones.
Cuando sí entras, Hacienda te devuelve un 20%, un 40% o un 60% de lo que has pagado, según cuánto mejores la casa. No es lo mismo cambiar las ventanas que instalar aerotermia, ni es lo mismo tu piso que rehabilitar todo el edificio con los vecinos. Aquí te explicamos qué tramo te toca, qué obras cuentan y cómo se declara sin que te lo tumben en una revisión.
Lo decimos claro: si no tienes el certificado energético antes y después de la obra, no hay deducción que valga. Mejor saberlo ahora que el año que viene.
¿Cuánto te tocaría a ti? Una estimación con desglose en 2 minutos.
¿Cuánto desgravo? →