Esta es la sección donde te decimos lo que un instalador no te va a decir nunca: a veces la obra no compensa. La aerotermia es estupenda, pero si tu casa pierde calor por todas partes vas a calentar la calle con una máquina cara. El orden importa: primero se aísla, después se cambia cómo generas el calor. Al revés es tirar el dinero.
Aquí no hablamos de catálogos ni de potencias, sino de tu bolsillo: cuánto te ahorras al año de verdad, cuánto cuesta la obra una vez restadas deducción y ayudas, y en cuántos años recuperas la inversión. Si la amortización son veinticinco años, igual no es tu momento — y preferimos decírtelo.
También comparamos las dudas típicas: ¿ventanas o aislar la fachada? ¿aerotermia o me quedo con la caldera? No hay una respuesta única, depende de tu casa y de tu clima, así que te damos los criterios para que decidas tú. Si la conclusión es «de momento, no hagas nada», te lo diremos igual.
Antes de decidir, mira cuánto recuperarías vía deducción.
¿Cuánto desgravo? →Estamos publicando las guías de esta sección. Mientras tanto, usa la calculadora.